jueves, 22 de abril de 2010

Los piojos y la polémica del velo

Un apunte sobre la polémica generada por si las niñas pueden llevar velo en los institutos públicos. Para empezar, me parece evidente que si fuera una novicia católica la que llevara su velo, no habría problema. Segundo, si fuera un chico judío el que fuera con una pequeña quipá, todo el equipo docente haría la vista gorda. Pero claro, como estas niñas son "moras", pues ahí tenemos los miedos atávicos
Mi hija mayor, actualmente de casi 21 años, me contó que en su instituto prohibieron cubrirse la cabeza porque los chicos raperos se ponían gorras de colores según pertenecieran a un grupo u otro (ahora llevarían sudaderas de algodón con capucha) y eso daba lugar a enfrentamientos en los pasillos (todo sea dicho, los chicos se enfrentaban, en los pasillos y, sobre todo, a la salida del "tuto", cuando les daba la gana...).
Pero yo lo que recuerdo son aquellas esas noches de su infancia en que, con la cabeza llena de rizos de esta hija, o de la pequeña, también llena de rizos, yo les quitaba los piojos uno a uno mientras dormían en mis rodillas y yo intentaba seguir una película de Canal + (entonces nos podíamos permitir ser socios, ahora nos conformamos con el cable).
Me di cuenta, y mantengo mi opinión, de que el velo, o el pañuelo, no sólo debería estar permitido, sino que debería ser obligatorio! Y nada de por contenido religioso, sino para que las multinacionales farmacéuticas no hicieran más su agosto con los productos que compraba para luchar contra aquellos bichitos. Que por cierto, alguna vez acabaron en mi cabeza, puaj!!
Y aun encima, aquellos productos no funcionaban y supongo que siguen sin funcionar. A los bichitos les encantaban las cabezas limpias, y yo creo que les acabaron gustando los sabores y olores de la permetrina de las narices, digo de las cabezas.
El único remedio que funcionaba bien era el más tradicional y de toda la vida: un buen lavado con aclarado de vinagre caliente y la subsiguiente despiojación a base de uñas y muy muy buena vista.
Menos mal que tuve a las hijas de joven, porque ahora necesitaría una lupa para tamaña empresa!
Y no será que son las multinacionales farmacéuticas las que están detrás de esta campaña contra el uso del velo en las esceulas e institutos?
Otra vez las farmacéuticas?
Me estaré volviendo paranoica y veo confabulaciones farmacéuticas debajo de cada piedra, digo, de cada piojo, o de cada pañuelo?
Pues yo me lo pienso poner cuando se me vayan notando las canas en la raíz del pelo, porque con pañuelo no se ven y voy monísima. O cuando no me haya dado tiempo de alisar mi recién adquirido cabello crespo (antes lo tenía liso como una tabla) y no me apetezca salir a la calle con aspecto de lechuga rojiza...

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