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Malditos recuerdos. Del cuaderno a la Red sin red.

Malditos recuerdos Me traen ecos De cuando ataqué Y fui vencida De cuando batallé Y salí victoriosa De cuando maté por amor De cuando el amor me mató Cae mi remo Hiende las aguas calmadas Del gran lago Cuando íbamos a buscar La hierba mágica Qué alegría cuando la encontramos Qué alegría cuando nos perdimos El temor cubre tus ojos Cuando me miras Tú temes mi traición Tú, mi violencia Tú, mi abandono Vuestros miedos no tomarán Ahora Por mí Las decisiones No seré de nuevo para ti la traidora Ni para ti, la asesina De tu juventud prometida A ti no te he abandonado Sino que sola en la niebla Tomé el único camino Donde vislumbré una luz Esa senda no llevaba hasta ti. Malditos recuerdos Que solo yo atesoro En ellos me veo y os veo Como sois Ahora Sin dejar de ver Quienes fuisteis Antes Pronto Llegará el día En que me perdonaré Todo el daño que os hice Podré disfrutar de toda La felicidad que compartimos Aunque ni vosotros ni yo La recordemos Lo...

Perdón de otoño. Del cuaderno a la Red sin red.

Estoy ausente del sexo Corro a casa por las noches Aunque ya no hay nadie a quien cuidar Ni siquiera regaré los recuerdos Me gustaría que alguien me pidiera perdón Para experimentar el intenso placer de perdonar Pero nadie me ha ofendido nunca Nadie consiguió dañarme Desde fuera de mi implacable fortaleza Solo llovieron flechas de indignación desde mi propio regazo Ahora ya no estoy en guerra Cómo me puedo perdonar Si no sé cómo pedirme perdón a mí misma Retumban las lágrimas en mis mejillas Se abren cañones en las rocas de mi rostro Espectro mineral que se vuelve polvo cada mañana Y se destruye en el fuego de las estrellas cada noche No me miréis porque veréis el espacio vacío Y si buscáis en el fondo de mis palabras No vais a encontrar el camino hacia el risco Que se levanta sobre el lago que es un río y mantiene A salvo la hierba que todo lo cura Aquel secreto que un día me enseñaste Que ni siquiera hoy creo merecer 24 de octubre de 2010

El amigo que se va

Una vez tuve una amiga que desapareció. No, esto no es la continuación de la entrada anterior. No se la tragó la tierra. Simplemente pasó de mí. Nunca más supe de ella. Éramos super íntimas. Compartíamos tiempo, risas, secretos, confidencias, inseguridades y opiniones. Y de repente dejó que contestar a mis llamadas, de responder a mis mensajes. Jamás supe si la ofendí, si la aburrí, si la superé. Si le negué algo que esperaba de mí y no supe dárselo porque nunca me lo pidió. Para una mujer curiosa como yo quedaron muchas preguntas en el aire. Otras personas que la conocen nunca me supieron dar razón. Algunas dijeron que es una tía muy rara. Bueno, si lo era, ya era así cuando estábamos juntas. Y yo tampoco soy digamos que muy normal, o acaso standard. También hubo quien apuntó que ella tenía mucho carácter y que cuando vio que yo no hacía las cosas como ella me decía que las hiciera, puso tiempo de por medio. Yo nunca tuve la sensación de que me dijera cómo había que hacer las cosas, a...