Las niñas se pegan
Vaya cómo se las gastan nuestras niñas! La última moda entre las adolescentes es la de pegarse. Por lo menos, en la zona donde vivo, que es el madrileño barrio de San Blas, subbarrio de Las Musas, conocido antes como la "Pequeña Moraleja". Ignoro cómo se las gastan en otras zonas más pijas, pero me temo que no mucho mejor. Hete aquí que la revolución femenina ha llegado a su culmen, a sus más altas cimas de la miseria, que diría Groucho. Porque se trataba de conseguir la igualdad de trato, no de ser iguales a los hombres en lo peorcito que ellos tienen: su tendencia a la agresividad física, fruto de estar bajo la imparable droga de la testosterona desde su etapa fetal. Los niños se pegan, juegan a lo bestia, y cualquiera que ha tenido niños y niñas se ha dado cuenta de que desde pequeños son muy distintos. Pero resulta que ahora las niñas, al sentir la embriaguez hormonal de la adolescencia, en vez de dedicarse a coquetear, se ponen agresivamente cachondas, y la emprenden a l...