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Quién sabe dónde

Esta mañana he tenido un atisbo de comprensión hacia quienes lo dejan todo atrás sin despedirse. Los que se escapan. Los que se van. Me he acordado de aquel programa, 'Quien sabe dónde', tan generoso en historias y en la sugerencia de cientos de finales para muchas otras que nunca se resolvían. Me imaginé a algunos de los que no daban noticia durante años, para luego aparecer en algún lugar empujados por la presión mediática de aquel espacio de tanto tirón. Me acuerdo de una mujer que se había ido de un día para otro, dejando a su marido y a sus hijas, tres creo que eran, ya adolescentes o jovencitas. En aquella familia no se reconocían problemas. Nada de maltrato, apenas las discusiones típicas con sus padres de las adolescentes. Adolescentes de los de entonces, que eran menos fieros que los de ahora, todavía no había nacido la Generación Emperador. La madre, además de echar para adelante con la casa, salía a trabajar limpiando en el Ayuntamiento de la localidad, donde todo el...

Pequeños apuntes personales

El cambio, lo único que permanece. Pues qué barbaridad. Porque empezar a cambiar es un no parar. Todo empieza a acelerarse y ya no me reconozco ni en la que era hace dos semanas. Bueno, no exageremos, hace dos meses. Es curioso, porque la mayoría de la gente a mi alrededor no nota nada, pero yo les veo completamente diferentes. Procuro tratarles como si todo siguiera igual, o más bien les sigo la corriente hasta donde puedo, para no descolocarlos demasiado. Y, a todo esto, yo, con tantas ganas de escribir, y de salto en salto no he conseguido sentarme a hilar una línea. Hace nada que me me iba a esquiar a Andorra, y ya estoy a punto de viajar a Galicia unos días. Y, entre medias, mucho de casa al trabajo y del trabajo a casa, pero todo vivido con una intensidad como si fuera una aventura, porque cada día me encontraba con algo nuevo que, sí, se parecía mucho a lo del día anterior, pero no tenía nada que ver. Dado que, objetivamente, nada fuera de mí había cambiado, la que debía de habe...

Malos tiempos para el periodismo

Me pregunto si soy periodista o ya no lo soy. Últimamente esta profesión ya no es lo que era. Todos intentamos hacerlo lo mejor posible, pero con eso no basta. Hasta el más listo cae en trampas. Hasta al más agudo le manipulan. Este oficio intenta obtener información para contar la realidad. Para ello, buscamos la verdad. Pero en los últimos tiempos, la verdad que obtenemos en nuestra búsqueda no es más que una parte de la verdad, porque el resto se hurta a nuestros ojos por un sistema parecido al de la tinta del calamar: te ponen algo delante para que te fijes en eso y no veas lo que hay detrás. Y con una parte de la verdad no podemos explicar toda la realidad. Ya no es que reproduzcamos mentiras que nos ofrecen nuestras fuentes como verdades, que también ocurre. Es que lo que diversas fuentes ofrecen como verdad a veces no lo es, aunque incluso nuestras fuentes piensen con toda su buena intención que sí lo es. Es difícil filtrar y separar una cosa de otra, y además buscar qué parte d...

La pena negra

Zombies en la tierra de los zombies almas perdidas en cuerpos dormidos almas en vuelo lejos de sus cadenas tierra abierta con entrañas de hormigón raíces clavadas con dolor al magma ojos profundos con huellas de infinito miradas ciegas y palabras huecas pasos sin camino ni destino vidas rotas en hogares derrumbados paredes impasibles de sepulcros blanqueados brazos elevados al azul indiferente gritos sordos y discursos vanos riega la lluvia del amor infinito el hedor de las lágrimas en párpados secos hora de construir sobre la nada hora de llenar el corazón de esperanza donde el dolor truena el relámpago alumbra un futuro imposible se abre paso entre las ruinas causa sin razón canción del viento de la semilla muerta crece el futuro

Las niñas se pegan

Vaya cómo se las gastan nuestras niñas! La última moda entre las adolescentes es la de pegarse. Por lo menos, en la zona donde vivo, que es el madrileño barrio de San Blas, subbarrio de Las Musas, conocido antes como la "Pequeña Moraleja". Ignoro cómo se las gastan en otras zonas más pijas, pero me temo que no mucho mejor. Hete aquí que la revolución femenina ha llegado a su culmen, a sus más altas cimas de la miseria, que diría Groucho. Porque se trataba de conseguir la igualdad de trato, no de ser iguales a los hombres en lo peorcito que ellos tienen: su tendencia a la agresividad física, fruto de estar bajo la imparable droga de la testosterona desde su etapa fetal. Los niños se pegan, juegan a lo bestia, y cualquiera que ha tenido niños y niñas se ha dado cuenta de que desde pequeños son muy distintos. Pero resulta que ahora las niñas, al sentir la embriaguez hormonal de la adolescencia, en vez de dedicarse a coquetear, se ponen agresivamente cachondas, y la emprenden a l...

Pájaros de mal agüero

Hoy, en el periódico en el que trabajo, léase El País, tenemos un ejemplo de lo que no es creatividad. Ni invención. Ni originalidad. Y aun encima, lo es de lo que no debemos leer para construir nuestro futuro con libertad. Es decir, con creatividad. Se trata de un artículo de Vicente Verdú titulado "Aporías de la nueva década (1)". Más abajo pongo el enlace, para que no os perdais buscándolo, porque no se ha incluido en la web, sino sólo en lo que la web refleja de la edición impresa. Por algo será. En él, el autor lo único que tal vez nos enseña de nuevo es el significado de la palabra aporías. Después, recuerda algo de historia. Para quienes desconozcan que las cosas ocurrieron así, está bien contarlo. Sí, fueron así. Sin embargo, apunta a una visión catastrofista al final del artículo que muchos pueden interpretar, contestando a las preguntas que deja en el aire, como que estamos abocados a una nueva guerra mundial. Esa que nos dejaría de nuevo en la Edad de Piedra. Creo ...

Creativos: todos

A petición de una de mis lectoras. Por alusiones. Ser creativo o no ser creativo. Tengo una buena noticia: todos somos creativos. Cual es la fórmula de la creatividad? Sencilla? Ahí tengo una noticia no tan buena. Parece fácil, pero no lo es. Primero: pensar; segundo e imprescindible: actuar. Pensar sin actuar no cuenta. Sin actuación no hay influencia en la realidad. Los pensamientos no influyen en el mundo físico (como tales, hay un tipo de pensamiento que sí influye, pero de eso hablaré otro día, para no asustar a nadie). Y quién piensa y luego actúa? Pues todos. No sólo los creativos "oficiales", léase artistas. Si piensas en lo que vas a hacer de cena, y luego lo preparas con atención (sin pensar mientras lo haces en otra cosa, sino en de qué manera te va a quedar mejor), mientras pelas las patatas y picas la cebolla, y le añades la hierbitas. Eso es crear. Mientras piensas en cómo resolver esa cuestión en el trabajo para que salga como tiene que salir, y mientras lo hac...